diumenge, 5 de juny de 2011

Marina.

Aquella noche Mikhaïal me explicó que él cría que la vida nos da a cada uno de nosotros unos escasos momentos de pura felicidad. A veces son solamente días o semanas. A veces, años. Todo depende de nuestra fortuna. El recuerdo de estos momento nos acompaña por siempre y se transforma en un país de la memoria al cual intentamos volver durante durante el resto de nuestra vida sin conseguirlo. Para mi, estos instantes estarán siempre enterrados en aquella primera noche, paseando por la ciudad...
/Carlos Ruiz Zafón