divendres, 12 d’agost de 2011

Hay veces que no pensar en nada es lo mejor. En nada. Ocupar el 100% de los pensamientos a pasarlo bien, a disfrutar. Nada más. Sólo dejarse llevar. Salir de casa sin ningún plan, nada que te diga  que se debe hacer eso, o aquello, la hora de volver a casa... Como si quieres pasar tres días fuera! Olvidar todo. Centrarse en aquello que durante el resto del año no haces. Bailar y cantar mientras corres por en medio de la calle, sin que nadie se fije en ti. Hacer lo que verdaderamente de rote del estómago. Para algo existen las vacaciones, el verano, la playa, las fiestas y tus verdaderos amigos y amigas, los más importantes. Te entienden, saben lo que necesitas en cada segundo, te lo darán. Te darán un abrazo, un beso, un chupito o incluso una bofetada. Pero seguro, que es por tu bien, seguro. Sin ellos, la vida no sería vida y cada día moriríamos más y más, sin disfrutar ni ser feliz.