dissabte, 10 de setembre de 2011

Curiosa situación

¡Que curioso! Ya me he dado cuenta, no te necesito. Ni a ti ni a tus problemas. Ya me da igual no sentirte cerca. Puede que todo lo que haya pasado me afecte aún, pero no por ti, no te sientas culpable, no te daré ese placer. Soy yo, es mi manera de ser la que se siente sola. Echo de menos caricias, besos, abrazos y mordiscos, todo aquello que tenga que ver con tener a alguien a mi lado. 

Voy dando tumbos desde ese frío invierno, en aquel frío banco situado detrás de aquel frío parque dónde aún están grabadas nuestras iniciales. Pero me he prometido a mi misma que esto se ha acabado.

Poco a poco creo que lo voy consiguiendo. No te mereces que me ocurra esto. Te mereces que al mirar los ojos te otra te acuerdes de mi, de mi sonrisa, la que borraste. Que te acuerdes de esa chica que hiciste madurar, que aprendió, que ahora es feliz.

Parece que el cielo de ese color entre gris y negro que dejaste caer sobre mí con todo su peso, está clareando... Está saliendo un sol radiante, se refleja en el mar, y las puestas son maravillosas en la playa, con ese color rojizo en la arena. De noche, aparecen millones de estrellas brillantes. Incluso la luna se ha puesto su mejor gala para recibir a su amante. ¡Todo es tan bonito!


Ya no le tengo miedo al amor, todo lo contrario! Vuelvo a estar ilusionada por algo...quién sabe? Me encanta sentirme así.